Después de cuatro años llenos de trabajo, ilusión y muchísimo aprendizaje, ha llegado el momento de cerrar una etapa muy especial. Este sábado será “el último baile” y me despediré como entrenador del DHPM del Club Balonmano Alcobendas.
Han sido cuatro temporadas de esfuerzo compartido, de crecimiento personal y deportivo y, sobre todo, de personas increíbles: jugadores, cuerpo técnico, familias y toda la gente del club que me hizo sentir parte de algo mucho más grande.
Me llevo recuerdos imborrables y la enorme satisfacción de haber vivido momentos muy especiales en la historia del club, como la clasificación para el TOP 8 de la Copa del Rey de la RFEBM.


Gracias a todos los que, de una u otra forma, habéis formado parte de este camino: jugadores, cuerpo técnico, voluntarios —tan importantes para el día a día del club—, afición y Junta Directiva.
Esto no es un adiós al balonmano, solo un cambio de rumbo. Seguro que nuestros caminos volverán a cruzarse en una pista.









